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domingo, 1 de mayo de 2011

Ivana Díaz Cedrés El uso del papel 2º C

Utilizamos el papel ya sea para escribir, dibujar, pintar, ... . Está presente todos los días de nuestra vida cotidiana, ¿pero realmente hacemos un uso correcto de él?

Los seres humanos han tenido la capacidad de ir destrozando poco a poco la naturaleza que nos rodea. Tiene una historia muy larga desde la hoja de papiro, el pergamino, hasta el papel que algunas personas reciclan hoy en día. Nosotros, los seres humanos, desperdiciamos e innecesariamente tiramos el papel a la basura sin darnos cuenta de que esta pequeña acción requiere un proceso en el que son necesarias para su fabricación el agua y fibras vegetales (materia orgánica) y día día y poco a poco deterioramos nuestros árboles.


Además de que el mal uso del papel no sólo afecta a los árboles. sino que también afecta a los pequeños seres vivos que habitan en ellos. Aunque en el futuro, siempre nos quedarán las soluciones tecnológicas que puedan sustituir los malos hábitos del uso de él.
Somos responsables de la contaminación y del deterioro de nuestro alrededor. En nuestras manos está cambiar lo que en un futuro, si seguimos con ésta actitud podría estar dañado. Todo depende, del empeño y la manera de pensar que tengamos cada uno de nosotros.

domingo, 30 de enero de 2011

Ivana Díaz Cedrés. Piratas 2º C

...alguien de carne y hueso, con toda seguridad.
De repente se escucha de nuevo el estribillo de la canción, pero esta vez, la voz era más segura, y cada vez, sonaba más fuerte, probablemente se acercara. Miré por el rabillo del ojo y vi a Merry muerto de miedo, se escondió entre un matorral y el tronco de un árbol. Seguí con la mirada y Morgan, que estaba en el suelo, pegó un brinco y se escondió junto a Merry. Enseguida miré hacia donde se hallaba Silver, que había dicho que probablemente sería alguien para gastar una broma, se escondió detrás de una gran piedra. 
La voz aún más fuerte cantaba otra vez:
''...Quince hombres sobre, el baúl del muerto...
¡Yujujú, y una botella de ron!...''
Se acercaba, aquella criatura, fuese lo que fuese, se acercaba y todos estábamos muertos de miedo, aquello cantaba una canción que sólo la sabían los piratas, y que, el pirata más temido por todos, había compuesto. Cada vez que se acercaba se podía diferenciar mejor, y la voz grave y raspada, sonaba ahora muy desafinada.
Merry, Morgan y Silver aún aterrorizados siguen escondidos en sus escondites. Yo que no sabía qué hacer me quedé plantado allí mismo.
-¡Ven, corre, escóndete conmigo!- Me susurraba Silver desde detrás de la piedra.
Aún no me movía, estaba muerto de miedo. Pero pude pensar y rápidamente me escondí junto a Silver.
-Si no me llegas a llamar, me quedaba allí, tengo miedo-Le dije sin más.
-¡Shh!, espera-. Ahora más bajito me lo dijo.
Ahora sólo se escuchaban pequeños pasos, rápidos y suaves, muy suaves. Pero...¿y ahora qué pasa? Ha dejado de sonar todo aquello que pueda hacer ruido. El silencio dominó la situación. Me estaba frustrando. Yo seguí escondido.
 Como no ocurría nada, Merry decide salir de su escondite, asomarse lo mínimo para poder apreciar el paisaje y saber qué ocurría. Las arrugas que se le habían dibujado en la frente debidas al miedo, desaparecen. Y empieza a echar una carcajada y patalear con las piernas en el suelo. Las lágrimas le salieron de los ojos, subiendo y bajando por las cicatrices marcadas de antiguas peleas. Yo no entendía nada. Hace diez segundos estábamos muertos de miedo. Morgan y Silver reaccionaron igual que yo, extrañados, salen de su escondite porque no entendían por que su amigo pirata se estaba riendo de tal manera, cuando asomamos la cabeza vemos a nuestro amigo tirado en el suelo llorando y riendo, sigo con la mirada un poco mas allá y veo al loro de Silver, con una radio, estaba sintonizada en la frecuencia 103.1 ''40 princiratas'' (de ahí los actuales 40 principales). El loro estaba cantando la canción, imitaba la voz grave del pirata que todos temían, y como estaba resfriado, de vez en cuando desafinaba e hizo provocar más risas aún. Ahora lo entendía el pobre loro estaba cantando, o eso era lo que intentaba. Ahora las lágrimas salían con mas fluidez. Un dolor estaba cobrando vida en mi estómago. Producido por la risa.
Los cuatro, es decir, cinco con el loro, decidimos volver a la costa, coger el barco y regresar de de donde habíamos venido. Pero antes, debíamos hacer una cosa. 
Enterramos la radio en la arena de la playa, porque habíamos pasado un pánico terrible. Antes de ver que era el loro quien cantaba la canción. Todos regresamos a nuestras casas y nunca más volvimos a escuchar esa canción. Manías de piratas. Si le coges miedo a algo, es mejor que lo apartes y estrujes, espachurres todo lo demás.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Ivana Díaz Cedrés 2º C Me gustan los baifos

   Era una semana como otra cualquiera, pero con una diferencia, una amiga de la península venía a casa. Perdón, aún no me he presentado, me llamo Javier, soy un chico peculiar de 22 años, que vive en Tegueste, Canarias y que disfruto mis mañanas ordeñando cabras, vacas, dándole de comer a las gallinas... No soy de los que sale de fiesta.
La amiga que os he nombrado se llama Joana, la conocí a través de internet, diran ¡un chico que ordeña vacas en internet!, pues sí. Hemos establecido una amistad muy buena. Yo la visité el año anterior, me enseñó cosas típicas de allí, me presentó a unos amigos...Uno de ellos no me caía nada bien, era un tolete, con lo simpática que es Joana.
Ahora ella va a visitarme y voy a enseñarle mis vacas, mis gallinas, mis cabras... Y espero pasar una buena semana con ella, y que se vaya feliz.
    Llegó el día, me levanté, me vestí, me aseé, desayuné y cogí la guagua para ir al aeropuerto a buscar a Joana. Busqué la terminal por la que saldría, y por el camino encontré a un montón de chonis.
La ví, iba con su maleta color gris.
-¡Joana!
-¡Javi!-Dijo con su dulce voz.
-Cuánto tiempo, ¿como estás?
-Muy bien, pero ayúdame con las maletas que estoy muy cansada.
Se las llevé hasta la parada de taxis y por fin llegamos a Tegueste, las calles olían muy mal, porque estaban cambiando el piche. Era la una del mediodía y le enseñé la casa, su dormitorio, todo menos las cabras. Me puse manos a la obra con el almuerzo mientras ella se duchaba. Le preparé una receta que se me da bastante bien, arvejas.
    Terminamos de almorzar, descansamos y por fín le enseñé mi pequeña granja. Le enseñé a ordeñar vacas, le encantó. Lo cierto es que no los pasamos muy bien, riendo a carcajadas porque toda la leche salía disparada para todos lados. Luego nos pusimos con las cabras, había que tener cuidado porque una de ellas estaba a punto de parir. Y vaya suerte, Joana vio el parto, como los dos baifos salían del interior de la cabra. Lo unico que pudo decir fue:
    -Me gustan los baifos...

jueves, 14 de octubre de 2010

Ivana Díaz Cedrés Mi pueblo 2º C

Tegueste es un municipio perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife (Canarias).Tiene una población de 10.666 habitantes aproximadamente.Tegueste está dividido en dos valles, el de Tegueste y el de El Portezuelo-El socorro.Una de las singularidades geográficas más destacadas de Tegueste es su particular situación, puesto que es el único municipio de Canarias enclavado dentro de otro municipio: San Cristóbal de La Laguna.
La actual Villa de Tegueste debe su nombre a uno de los nueve menceyatos.
La fiesta más importante es la romería de San Marcos Evangelísta (patrono de la vendimia) que se celebra el domingo más cercano al 25 de abril.


Me gusta mi pueblo puesto que es pequeño y te sientes más segura que en otros lugares o ciudades, aunque nunca estás segura cien por cien. Conoces a muchas personas, tus abuelos que han vivido toda la vida en Tegueste y luego, mi madre, que es hija de mis abuelos y a mí me reconocen porque soy la hija de(...) y la nieta de(...).Y al ser un pueblo pequeño reconoces todas las caras.
Pasar en coche o caminando y oler el olor a carne de conejo o carnes en general asadas, entra un apetito y unas ganas de comer. Y por supuesto, ir a comer fuera un mediodía de invierno con tu familia y comer gofio.

domingo, 3 de octubre de 2010

Ivana Díaz Cedrés. Lo que me gusta y lo que no. 2º C


Me gusta conversar con mis amigos y conocidos, escuchar las olas romper y que las rocas se arrastren con la fuerza del mar. Coleccionar las etiquetas de prendas nuevas, guardar invitaciones de cumpleaños anteriores, el olor de colonias de hombre. Asomarme a el balcón y ver a las personas pasar, fijarme en escaparates y ver las novedades. Observar las estrellas y la luna, los chupetes de toda la vida, las señoras mayores que cuentan historias viejas, ver mis recuerdos de neonato, leer libros que me apetezcan y que no los mande el instituto, ver películas de comedia, romance, intriga ... pensar sobre ésta y si me gusta mucho aprenderme el guión (en pocos casos). Los animales y viajar, aprender cosas nuevas de diferentes lugares (costumbres...), aprenderme refranes que me dice mi madre.
No me gusta el rastro de olor de cigarros y sobre todo puros, los cincuentones que te miran desde los bares, las enfermedades que no tienen solución, las personas que dicen cualquier estupidez para intentar hacer gracia, las arañas y los lagartos, la gente que ve programas mediocres, levantarme por la noche a buscar una botella porque se me olvidó ponerla al lado de la cama antes de irme a acostar. No me gusta ver el telediario y ver desgracias que pasan en el mundo, las personas que no valoran su situación y no se dan cuenta de que hay personas que viven mal en el mundo y lo único que quieren es no estudiar y hacer los golfos, personas que se llaman ignorantes. Las mujeres que miran por encima del hombre y cualquier persona con una actitud negativa.